Minimizar el impacto de los brotes
Lamentablemente, deberás prepararte para los brotes si padeces la enfermedad de Crohn.

Los brotes se producen cuando vuelven los síntomas de la enfermedad de Crohn después de un período de remisión o actividad de la enfermedad baja. Un brote se puede producir en cualquier circunstancia. Recuerda, aunque algunos síntomas de la enfermedad de Crohn se pueden minimizar durante el tratamiento, los síntomas de la enfermedad tienden a volver con el paso del tiempo. Por eso la enfermedad de Crohn se conoce como enfermedad crónica (o recurrente).

Como ya has aprendido antes, el objetivo del tratamiento de la enfermedad de Crohn es que el paciente esté en un estado de remisión donde está en un estado sin la enfermedad o con la enfermedad limitada. Minimizar los brotes significa intentar mantenerte en un estado de remisión.

Aquí tienes unos consejos para minimizar los brotes:

  1. Tómate siempre la medicación según las indicaciones del médico. Aunque te encuentres mejor. Los riesgos de un brote en el futuro se reduce si tomas la medicación correctamente.
  2. No tomes medicamentos sin receta médica, a no ser que lo consultes al médico o al farmacéutico. Se sabe que algunos medicamentos sin receta provocan úlceras o dolor en el sistema intestinal.
  3. No tomes antibióticos sin consultar con tu médico. Algunos antibióticos provocan brotes de la enfermedad.
  4. No fumes. El tabaco puede hacer que la enfermedad de Crohn sea más activa y puede interferir con el proceso de remisión. Si te has sometido a cirugía para tratar la enfermedad de Crohn, la enfermedad puede reaparecer antes, y a menudo de forma más grave en los fumadores que en los no fumadores.

Lee acerca de las opciones de tratamientos de la enfermedad de Crohn


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